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Capriche d’Olive, un verdadero freno natural al envejecimiento de la piel.

El estrés se nota en la piel. Te contamos sus efectos y cómo solucionarlos

Estres Mujer

El paso del tiempo ya deja una huella inexorable en nuestra piel, pero si a eso le sumamos factores como el estrés, el daño está asegurado.

Somos conscientes de que el sol, la deshidratación, los malos hábitos, la alimentación poco saludable, etc., repercute en el mayor órgano que cubre nuestro cuerpo que es la piel. “Sin embargo”, explica la Dra. Cristina García Ciriza, Director Médico del Centro de Medicina Estética Vital, “prestamos poca atención a factores emocionales que aunque no los sintamos de forma física sí nos pasan una factura psicológica y esto también repercute en nuestro organismo y en consecuencia en nuestra dermis”.

Prestamos poca atención a factores emocionales que repercuten en nuestro organismo y también en nuestra dermis

Gran parte de las mujeres en edad adulta son personas ‘multitarea’ que reparten su vida a entre el trabajo, la casa, los niños… lo que conlleva un gran dosis de estrés diario, porque realmente el tiempo y el descanso parecen no llegar nunca.

Dra.Cristina García Ciriza, Director Médico del centro de Medicina Estética Vital

Esto supone un estado de estrés emocional que tiene su reflejo en la piel. Según la Dra. Cristina García Ciriza, del Centro de Medicina Estética Vital,”los daños que el estrés causa en nuestra dermis a lo largo de los años son claros. El estrés produce un desequilibrio hormonal y lleva a nuestro organismo a producir cortisol, conocida como “la hormona del estrés”.  De este modo, nuestro cuerpo produce otras hormonas con diferentes objetivos y el exceso de éstas conlleva a un desequilibrio que afecta directamente a la piel”.

A continuación os detallamos los efectos del estrés en la piel:

La piel pierde luminosidad

“La piel va perdiendo su brillo porque el flujo sanguíneo se ralentiza ya que el corazón necesita bombear más sangre para hacer frente al estado que provoca el estrés en el organismo. En consecuencia, los nutrientes que deberían llegar a la piel a través de la sangre se acumulan en los músculos, porque vivimos con más tensión” comenta la doctora García Ciriza.

Descolgamiento facial y flacidez

Otra consecuencia de la ralentización del flujo sangúineo que llega a la piel, provoca que la dermis no reciba tanta cantidad de nutrientes e hidratación como necesitaría, “esto conlleva la pérdida de firmeza que se puede apreciar en el llamado descolgamiento facial y en la flacidez de la piel, en determinadas partes de nuestro cuerpo” continúa la doctora García Ciriza.

Piel deshidratada

La perdida de parte de la irrigación sanguínea que debería llegar a la piel y que se desvía hacia los músculos del cuerpo por el estrés que este acumula, tiene otros efectos. La falta de hidratación. “Los nutrientes que transporta la sangre y que al mismo tiempo la mantienen húmeda escasean, y además se produce la evaporación de líquidos Todo ello provoca la deshidratación de la piel, que es un desencadenante directo de la aparición de arrugas” asegura la doctora del Centro Vital.

Aparición de acné

La doctora García Ciriza asegura que “a pesar de haber superado hace años la adolescencia, el estrés puede provocar la aparición de acné en las mujeres adultas. Esto se debe a que la tensión con la que vivimos provoca una respuesta en el cuerpo de tipo inflamatoria que conduce a que los poros de la piel se obstruyan y después se rompan. De este modo, primero la piel se enrojece y luego sale el pus en pequeños puntos”.

Además, el estrés hace que las mujeres liberen más andrógenos (hormonas sexuales masculinas) lo que genera la aparición de espinillas.

Piel enrojecida

Además del acné, la respuesta de tipo inflamatoria que produce el cuerpo ante una situación de estrés emocional “se trasluce a veces en disfunciones dérmicas como el enrojecimiento de la piel. Incluso el eccema, sarpullidos que provocan picazón o psoriasis pueden estar relacionados con el estrés” explica la doctora Cristina García Ciriza.

Las bolsas y ojeras tienen un gran componente genético pero pueden aparecer o aumentar por el estrés

Bolsas y ojeras

Aunque las bolsas y ojeras suelen tener un fuerte componente genético, estas pueden aparecer o aumentar con una forma de vida en exceso acelerada o estresada.

La falta de sueño, debido a veces a malos hábitos y otros al insomnio provocado por el nerviosismo que no nos deja descansar, conlleva una falta de descanso que incrementa la acumulación de líquido bajo los ojos, las bolsas, y el color violáceo propio de las ojeras.

Los efectos del estrés sobre la piel provocan un envejecimiento más acelerado que el del paso del tiempo

Envejecimiento

Todos estos efectos del estrés sobre la piel implican un envejecimiento más acelerado que el que produce el paso del tiempo. Incluso la doctora Cristina García Ciriza dice que “Se puede hablar de un envejecimiento prematuro que, además de sus dañinas consecuencias sobre la piel, también se pueden mostrar en un aumento del número de canas en nuestro cabello o incluso en un ensanchamiento de la mandíbula por el rechinamiento de los dientes, tan característico de un estado de estrés”.

Combate el estrés. Cambia de hábitos

Cambiar los hábitos de vida es la principal manera de combatir el estrés. Puede que sea una de las opciones más difíciles pero también es la más efectiva.

La doctora Cristina García Ciriza apunta una serie de claves para salir de un estado de estrés emocional:

Dormir es un placer

Practica la mejor técnica de relajación que existe, dormir. “Un buen sueño es reparador y nos proporcionar el descanso necesario para afrontar un día lleno de actividad y a veces de tensión laboral o doméstica”.

Organízate para que tu tiempo de descanso no te lo robe nadie. Imponte unas horas de sueño que te resulten necesarias para estar despejada al día siguiente y sé inflexible con esto. Si aún así, no lo has conseguido, procura encontrar un tiempo para una siesta de 10-15 minutos que te permita continuar activa el resto del día.

“Hay que tener claro que la falta de sueño provoca irritabilidad, falta de atención, ansiedad, etc. Y recuerda que dormir es muy necesario para los niños, pero también para los adultos.”

Cambiar de hábitos es la manera más difícil pero también más efectiva de combatir el estrés

Apúntate al mindfulness

Incorpora técnicas de relajación y meditación o mindfulness a tu día a día, que también te ayudarán a respirar de una forma correcta, practicando inspiraciones y expiraciones pausadas . “Con unos 10 minutos diarios bastan, pero hay que hacerlos de forma concentrada, sin distracciones y en una postura cómoda”.

Antes de dormir, para garantizarte un sueño reparador, puede ser un buen momento. En internet hay muchos cursos y guías de mindfulnes que puedes escuchar online o descargarte para seguir en el momento oportuno. Una idea que funciona muy bien es tomarte un baño relajante y aromatizado mientras escuchas esa técnica de relajación.

También puedes apuntarte a técnicas como yoga, pilates o tai chi que ayudan a estirar y liberar los músculos contraídos por el estrés.

Ya sabes, encuentra tu espacio y a relajarte!

Sal a correr, pasear, nadar…

“El ejercicio como práctica habitual libera tensiones, despeja tu mente y finalizado, relaja tus músculos”. Dedícale el tiempo que puedas. Puedes correr, dar un paseo, nadar, andar en bici estática o al aire libre. Busca el deporte que más se adapte a tu forma de vida ‘altamente ocupada’ y dale un tiempo.

El running, por ejemplo, es una técnica deportiva muy de moda. Existen grupos activos de corredoras mixtos o sólo femeninos en redes sociales que organizan quedadas para hacer recorridos juntos en casi todas las localidades. Es fácil, asequible y puedes hacer nuevas amistades. Qué más quieres?

Un buen masaje libera músculos contraídos por las tensiones

Date un buen masaje

 No hay nada que agradezca más un cuerpo estresado que un buen masaje. “Los músculos contraídos se van liberando, los nudos desaparecen y las contracturas y zonas cargadas del cuerpo, causadas por las tensiones acumuladas, desaparecen”.

Date un buen masaje cada cierto tiempo y sentirás tu cuerpo como nuevo. Puedes ir a un especialista o practicarlo en casa con tu pareja, con aceites o cremas especiales para masajes. Será otra forma más de conectar con tu pareja y vivir un momento íntimo y agradable. A qué apetece?

Come siempre sano

El estrés, la falta de tiempo y el cansancio de cada día consigue que abandonemos cada vez más nuestra saludable dieta mediterránea y la sustituyamos por ingentes cantidades de fast food, platos preparados, grandes dosis de azúcar, etc. Lo que se agrava con la ingesta de alcohol y adicción al tabaco.

Todo esto no hace más que incrementar nuestro nivel de estrés porque el organismo paga las consecuencias con kilos de más y un malestar generalizado que nos hace sentir decaídos.

Por tanto, pon freno a esta situación y oblígate a llevar una dieta saludable en la que no falten ensaladas, verduras, pescados y carnes magras a la plancha y bebidas sin alcohol. “Bebe agua en abundancia, 2 litros diarios es lo recomendable”. A la hora de cocinar, busca recetas fáciles, ya verás que hay miles para hacer en menos de media hora, y “aliña todos tus platos con aceite de oliva, la grasa más saludable”.

Por supuesto, si fumas, haz un plan de choque contra esta adicción. Más vale que empieces ya si quieres empezar a notar los resultados en tu piel y en tu organismo en general.

Mantén el buen humor

Poco a poco, si vas incorporando estos consejos de hábitos saludables en tu vida, te sentirás cada vez más a gusto contigo misma y relajada. Son pequeños triunfos por los que encontrarte satisfecha y que te harán sentir de buen humor. Una actitud positiva que, llevada día a día, te fortalecerá a la hora de hacer frente a situaciones de estrés, problemas e inconvenientes que surgen a diario, etc.

Y recuerda que “una buena sonrisa activa los músculos de la cara y libera endorfinas, sustancias positivas para tu organismo”.

Por tanto, aprende a perdonarte. Todos cometemos errores, pero no hay que fustigarse por ello. Sólo se aprende de las equivocaciones, así que esto también tiene su lado positivo. Y es que, de eso se trata, de aprender a mirar siempre el lado positivo de las cosas. Son pequeñas cosas que te harán la vida más agradable.

Rutina diaria de belleza en 8 minutos

Una mujer estresada aprecia mucho su tiempo. Por ello, queremos facilitarte las cosas y con este fin te proponemos una rutina diaria de belleza, en colaboración con la doctora Cristina García Ciriza del Centro Médico Estético Vital, para que puedas realizarla de manera cómoda y rápida en tan sólo diez minutos:

Proponte una rutina diaria de belleza que no te llevará más de 8 minutos

Limpia tu piel. 2 Minutos

Ya sabes que sin limpieza no hay belleza. “Las impurezas acumuladas durante el día, y el maquillaje obstruyen los poros y ensucian la piel, así que antes de acostarte o cuando llegues a casa, tras tu jornada, es imprescindible que limpies tu piel”.

Utiliza sólo productos adecuados a tu tipo de piel, y vigila esto bien en el caso de que tengas la piel excesivamente sensible o piel acneica. Sino puedes elegir tranquilamente los indicados para todo tipo de piel.

Comienza limpiando tus manos, para evitar la transmisión de gérmenes y continúa con una leche limpiadora que aplicarás con un disco de algodón. “No arrastres el algodón por la cara, hazlo de forma suave y siempre desde el interior hacia el exterior”.

Tonifica el rostro. 2 minutos

El tónico es el mejor complemento a la leche limpiadora, no lo olvides. “Sobre todo por la noche, es cuando más te debes esmerar en una buena limpieza de la piel, porque mientras duermes, la dermis asimila de una forma más efectiva todos los ingredientes activos de los tratamientos faciales”.

El tónico retira restos de la leche limpiadora y deja la piel preparada para absorber las cremas indicadas para la noche.

Además, tonifica tu piel y el frescor que aporta contribuye a relajar la dermis del rostro.

Cuida tu contorno. 2 minutos

“La piel del contorno de ojos es donde primero se aprecian las finas arrugas que van apareciendo al cumplir años. Es la piel más fina y está en continuo movimiento. Al bostezar, sonreir, fruncir el ceño, hablar, etc. Así que debes cuidarla especialmente”.

Aplica el producto con pequeños toques y extiéndelo muy suavemente, sin forzar la piel.

Ser constante en las rutinas diarias de belleza es lo más efectivo para mantener una piel joven

Nutre tu piel. 2 minutos

“A partir de los 25 años, ya podemos apreciar como van apareciendo arrugas finas alrededor de los ojos o líneas de expresión que con el paso de los años se irán profundizando y haciendo más evidentes. Así que si quieres lucir durante más tiempo una piel joven, sé constante en esta rutina de belleza”. Recuerda que, a la larga, esto resulta más efectivo que utilizar cremas antiedad carísimas de vez en cuando.

“Por eso conviene utilizar cremas nutrititivas o de noche antes de acostarte. Están formuladas expresamente para aportar a la piel los nutrientes que necesita y son una eficaz solución antiarrugas, si las usas diariamente”.

Por la mañana

Si antes de dormir, ya has seguido los pasos anteriores y tu piel ha quedado limpia, por la mañana sólo necesitarás limpiar tu piel con agua fresca.

“El agua fría te despeja, despierta y activa la circulación. No necesitarás más, a no ser que sudes en exceso o tengas la piel grasa”.

Después sigues la rutina anterior, pero aplicando en este caso la crema hidratante de día que, además de hidratar tu piel ayudará a que tu maquillaje se fije por más tiempo y permanezca mejor. Si la crema no incluye pantalla de protección solar, deberás aplicarte una crema protectora tanto si es invierno como verano.

Deja que se absorba y ya estás lista para maquillarte o para lucir tu piel al natural, lo que prefieras.

Y para cuando tengas tiempo, exfoliación y mascarillas

Cuidados extras

Si de vez en cuando cuentas con un tiempo extra, regálate unos cuidados extra de belleza que sentarán de maravilla a tu piel. Por ejemplo:

-“Exfolia tu piel una vez a la semana. Sirve para eliminar células muertas y tóxinas acumuladas, por lo que queda oxigenada y absorberá de forma más efectiva los tratamientos de cuidado facial”.

-Después de la exfoliación, aplícate una mascarilla, la puedes hacer tú misma en casa con ingredientes naturales o bien utilizar las que ya existen en las perfumerías. Aportarán una ración extra de nutrientes a tu piel, que además quedará tersa y suave.

¿Quieres saber más para mantener tu piel luminosa y joven? Mira estos otros consejos:

-Piel luminosa en cuatro pasos. 

-Los ocho errores más comunes que estropean tu piel.

 

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