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Capriche d’Olive, un verdadero freno natural al envejecimiento de la piel.

Combate la piel grasa de forma efectiva

Combate La Piel Grasa De Forma Efectiva

Tener la piel grasa en la cara es quizá uno de los problemas que más afecta a las mujeres que lo padecen. Interfiere en su autoestima y provoca ansiedad a la hora de encontrar un producto o remedio que les alivie cuanto antes de esta disfunción cutánea. Pensando en ellas, hemos preparado este artículo para daros algunas pautas y trucos de cómo combatirla.

Aunque muchos de estos consejos también sirven para el otro sexo, porque no son pocos los hombres con este tipo de problema.

Para comenzar, diremos que de una forma bastante básica y generalista, los tipos de pieles que se suelen citar en cosmética y dermatología son: seca, muy seca, mixta (mezcla de normal y seca), normal y grasa.

La genética tiene mucho que ver con el tipo de piel que se tiene. Es decir, la recibes por herencia, del mismo modo que tienes los ojos de tu madre o la altura de tu padre.

Además de esto, hay otros factores que contribuyen a que padezcas una piel grasa. En la pubertad, por ejemplo, muchas dermis sufren una contaminación bacteriana por el cambio hormonal, que deriva en el denominado ‘acné juvenil’. Pero también hay otras épocas en las que una dermis es posible que muestre exceso de lubricación, como la menopausia, el embarazo, la menstruación, etc. También factores psicológicos, estados de ánimo o estrés e incluso la climatología y la contaminación pueden derivar en un aumento de la grasa.

Por tanto, esta disfunción puede ser solo temporal, en la medida en que se asocia a determinadas circunstancias de nuestra vida. Tampoco tiene que afectar a toda nuestra dermis. En nuestro cuerpo pueden coexistir zonas como la cara o partes de ella que sean grasas y otras de tipo mixta o incluso seca.

Reconocer piel grasa

Cómo reconocer una piel grasa

En general, este tipo de dermis es más gruesa, sufre un exceso de brillo y presenta los poros dilatados. Esto se debe a que las glándulas sebáceas son más grandes y también más concentradas. De forma primordial, esta concentración se produce en el rostro y en el cuero cabelludo.

En la cara, la concentración de grasa se suele dar en la frente y nariz, aunque también puede bajar hasta la barbilla, lo que se conoce popularmente como zona T.

A veces, este tipo de apariencia grasienta, y más si se acompaña por poros dilatados en los que se acumula suciedad en el rostro, da una imagen que nos resulta desagradable y, por tanto, queremos evitar cuanto antes.

Si después de estas explicaciones te sientes identificada con este tipo de dermis, te contamos algunos pasos que debes seguir para lograr una piel más sana y bonita.

Piel grasa deshidratada

Uno de los mayores peligros que afectan a una piel grasa es la deshidratación provocada por un exceso de limpieza, uso de jabones agresivos o productos astringentes que utilizamos de forma casi impulsiva.

Pero, como hemos explicado anteriormente, ante este ‘maltrato’ la piel grasa deshidratada reacciona de manera contraria a lo que buscábamos. Porque la función del sebo es proteger la piel frente a la sequedad y al detectar este reseco produce más cantidad y vamos a recrudecer el problema.

Otro de los problemas que suele afectar a la piel grasa deshidratada es la descamación en algunas partes del rostro, como el nacimiento de las cejas o las aletas de la nariz. Esto puede llegar a producir lo que se conoce en dermatología como dermatitis seborreica en el centro de la cara.

Para evitarlo hay que utilizar cremas para pieles grasas y cosméticos con texturas ligeras, de fácil absorción, que contengan ingredientes seborreguladores y matificantes. Y, sobre todo, acudir a un dermatólogo que procure las pautas y productos necesarios para evitar esta disfunción de la piel.

Crema hidratante piel grasa

Crema antiarrugas hidratante para la piel grasa

Como hemos dicho una piel grasa corre el peligro de verse reseca ante el abuso de hábitos y productos astringentes. Además, muchas veces pensamos o sentimos que este tipo de piel no necesita hidratación, pero, como cualquier otro tipo de piel, sí requiere lociones hidratantes que contribuyan a mantener el nivel hidrolipídico que necesita.

Aplica a diario una crema hidratante para piel grasa o para todo tipo de piel sobre el rostro y hazlo siempre como una rutina de belleza antes de aplicar el maquillaje. Generalmente, la mejor opción para las pieles grasas son cremas fluidas de fácil penetración. Huye de las que resulten muy grasientas o untuosas.

Aunque la climatología incentive la producción de sebo, no dejes de usar una crema hidratante. Hazlo con la cara bien limpia y verás como el producto penetra fácilmente.

Tampoco olvides aplicarte un protector solar para piel grasa todos los días del año. Aunque esté nublado o sea invierno, los rayos UVA siguen ahí y es necesario que protejas el rostro.

Ten cuidado en elegir una crema solar no grasienta, sin base oleaginosa y de fácil absorción. Extiende el protector solar facial después de la crema hidratante. Siempre en este orden porque si no, la crema tapará el efecto del tratamiento solar.

Además de la loción hidrante todas las mañanas, también debes emplear una crema nutritiva para la noche. Aunque tu piel sea grasa sigue necesitando agua y nutrientes que favorezcan su regeneración y que retrasen, en la medida de lo posible, las primeras marcas que provoca el paso del tiempo.

También puedes utilizar cremas antiedad a partir de los 25 años. Así que, si ya te acerca a los 30, es conveniente que comiences a utilizar también cremas antiarrugas. Por la noche, mientras descansas, la dermis absorbe mejor todos los nutrientes del tratamiento facial, así que es el momento óptimo para que se regenere y presente una piel luminosa por las mañanas.

Decantarse por una crema nutritiva para todo tipo de pieles o cremas antiarrugas para piel grasa es la mejor opción.

En cualquier caso, vigila siempre tu dermis y si el tratamiento elegido no funciona, te aporta más grasa o no obtienes los resultados esperados, no te empeñes y cambia inmediatamente de crema. Probar es la única forma de conseguir lo más indicado para tu piel.

Beneficios serum

Serum y piel grasa

El serum es uno de los productos cosméticos que contiene mayor concentración de principios activos para luchar contra el envejecimiento de la piel y mantenerla en buen estado.

Del mismo modo que hemos comentado que la hidratación y la nutrición deben de ser una constante en el cuidado facial, el serum es otro de los productos que también contribuirá a recuperar y reparar los daños causados por la edad.

Este cosmético se caracteriza por ser de textura fluida, no grasa, por lo que es de fácil absorción y resulta refrescante para el tipo de piel que estamos tratando.

El serum es un complemento a la crema hidratante, no un sustituto. ¿Por qué? Porque este producto lleva sus principios activos hasta las capas más profundas de la piel, mientras que la crema hidrante y nutritiva actúa sobre las superficiales.

Este es uno de los cosméticos de más larga duración porque solo bastan unas gotas, que deberás extender por cara y cuello en movimientos suaves y circulares, para notar toda su eficacia.

Según el tipo de serum que elijas, podrás obtener un efecto antiarrugas, lifting, etc. Notarás como la piel se tensa de una forma inmediata.

Lo idóneo es que lo apliques como un tratamiento complementario diario por la mañana y/o la noche, antes de la crema hidratante o nutritiva. Si te decantas por utilizarlo una vez al día, hazlo por la noche, para que el cutis lo absorba mejor y más eficazmente.

Otro truco es mezclar tu crema hidratante o nutritiva con unas gotas de serum para piel grasa, para extender los dos productos a la vez sobre el rostro. Ahorrarás tiempo y conseguirás el mismo efecto.

Lo que está claro es que las pieles grasas no deben dejar de lado los beneficios que procura el serum y que son múltiples, como redensificar la piel, aumentar su firmeza y luminosidad, así como disminuir los signos de envejecimiento que se muestran con el paso de la edad.

Por tanto, es otro de los tratamientos faciales imprescindibles pasados los 25-30 años, que no debes olvidar y poner en práctica de forma diaria.

Hábitos saludables

No queremos finalizar este artículo sin daros una serie de consejos de vida saludable que van a contribuir y mucho a mejorar el aspecto de tu piel grasa.

Nuestra forma de vida influye en el estado del mayor órgano que cubre nuestro cuerpo, la piel. Así que una forma de vida saludable, que incluye ejercicio y buenos hábitos alimenticios, van a transmitirse, y nunca mejor dicho, a través de todos los poros de tu piel.

Te los recordamos, para que siempre los tengas en cuenta:

Dieta saludable

dieta saludable

Que no contenga alimentos ricos en grasa y azúcar y opta siempre por los que posean un alto contenido en antioxidantes y ácidos grasos omega 3. Esto significa evitar las mantequillas, carnes rojas, frituras, dulces y bollería industrial y cualquier tipo de comida preparada, precocinada y la denominada ‘fast food’.

Mantén una dieta abundante en frutas que te aporten antioxidantes, como los frutos rojos, las manzanas, las uvas, etc. En cuanto a las verduras, ingiere preferentemente todas las de colores fuertes, como los pimientos, tomates y zanahorias, porque son las más ricas en antioxidantes.

A la hora de elegir un buen pescado, el salmón y el atún son grandes fuentes de ácidos grasos omega 3 y también el aguacate, por lo que todos ellos son beneficiosos para tu piel grasa.

Si te gustan más las carnes, opta por las de menor contenido en grasa, como las de ave. Pavo o pollo son las más características y fáciles de encontrar y cocinar.

En general, disfruta de los alimentos naturales y de temporada y cocínalos siempre con aceite de oliva virgen extra, la grasa comestible más saludable y la base de la dieta mediterránea.

Práctica el ejercicio físico

Practica deporte

Está demostrado que la práctica del ejercicio físico de forma constante es beneficiosa y previene de la acumulación de aceite en la piel, ayudándola a mantenerse más suave y sana.
El deporte es uno de los mejores apoyos naturales que existen para mantener sano tu cuerpo y tu mente y esto se nota en tu piel.

La aparición de acné y la estimulación de las glándulas sebáceas que producen grasa en exceso se relaciona muchas veces con estados de estrés, ansiedad, etc. El deporte alivia estos síntomas porque lleva al cuerpo a un esfuerzo físico que contribuye al desahogo mental y a la clarificación de ideas.

Eso sí, no olvides pegarte una buena ducha después del ejercicio que practiques. El sudor y la grasa que saca tu cuerpo hay que retirarlo para que no ensucie la piel.

Otros de los ejercicios recomendables para aliviar tu mente y mantener tu cutis en buen estado, si es que no te van los deportes de mucho movimiento, es la práctica del yoga, relajación o meditación. Elige el que mejor se adapte con tu forma de ser, pero lo importante es que estés a gusto contigo misma y te alejes del estrés que te produzca tus ocupaciones diarias.

Duerme bien

Dormir bien

Debes dormir entre 7-8 horas todas las noches. Tu cuerpo necesita descansar y tu piel se revitaliza y regenera cuando duermes, así que no te prives de la mayor relajación que tu organismo necesita de forma natural.
La falta de sueño conduce a irratibilidad y estrés, lo que deriva en una piel con una tendencia más seborreica. Además de que tu piel pierde luminosidad, tersura y surgen las inevitables ojeras.

No lo dudes, da a tu cuerpo y a tu piel el descanso que se merece y por la mañana te levantarás renovada y con muchas ganas de afrontar el nuevo día.

Hidrata tu cuerpo

Beber agua

Agua y más agua. Lo recomendable es beber unos dos litros de agua al día. Si no eres de las aficionadas al agua, un truco es acostumbrarse a tener cerca siempre una botella de agua. Así acabarás bebiendo casi de forma inconsciente, pero de manera muy saludable para tu cuerpo y tu piel.
El agua contribuye a hidratar tu cuerpo, por lo que ayuda a evitar las erupciones de grasa. La deshidratación provoca alteraciones en las glándulas sebáceas, lo que provoca la acumulación de grasa en la piel. Por lo que un cuerpo bien hidratado es una barrera frente a este estado.

Si no te gusta el agua sola, prueba a echarle limón o naranja. Le aporta un ligero sabor que la hará más apetecible. Además, el agua con limón también es un remedio eficaz para aliviar el acné.

Renuncia al alcohol

No beber alcohol

El alcohol es sin duda uno de los mayores enemigos de la piel y si puedes, evítalo siempre. Nos referimos sobre todo a las bebidas destiladas y licores (ron, ginebra, whisky, vodka, tequila). Además de procurarnos un mal sueño, el exceso de alcohol disminuye los niveles de vitamina A, provocando deshidratación y sequedad en la piel, lo que deriva en la segregación de más grasa y en la aparición de esos típicos granitos propios de la resaca.

Un último consejo

Otros de los consejos que también pueden ayudarte si tienes la piel grasa, es mantener el pelo retirado de la cara. El pelo puede aporta grasa de más a tu piel y es precisamente lo contrario a lo que buscamos.

Así que, ¡ánimo! Apúntate a estos hábitos de vida saludable si quieres comenzar a notar los beneficios. Todos ellos van a ayudarte, sin duda, en tu batalla contra la piel grasa.

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