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Capriche d’Olive, un verdadero freno natural al envejecimiento de la piel.

Cómo cuidar la piel a los 25 años

Cómo Cuidar La Piel A Los 25 Años

Aunque a esta edad tengas un cutis envidiable, el cuidado de la piel a los 25 años se vuelve imprescindible para lograr retrasar la aparición de arrugas y líneas de expresión.

Ten en cuenta que los dermatólogos aseguran que en torno al 80% de los signos de envejecimiento se producen por factores externos, y el 20% restante se debe sólo a factores cronológicos.

Por tanto, la respuesta a ¿Cuándo comenzar a cuidar la piel? es a los 25 o incluso antes. A  esta edad, comienzan a surgir las primeras líneas de expresión, aunque todavía sean finas. La piel pierde grosor de forma ligera, también densidad de colágeno y la flexibilidad disminuye, por lo que su función de barrera de protección se debilita a un ritmo todavía lento, eso sí. Algo que se va acentuando en la década de los 30. Hasta aquí las malas noticias. Porque las buenas son que en esta década vas a lucir una piel con su mejor textura y forma.

Para que esto se prolongue, sigamos los consejos de los dermatólogos cuando dicen ‘las arrugas se previenen a los 20’, así que nada de perezas y comenzamos a contarte cómo cuidar la piel diariamente a los 25 años. Vayamos punto por punto:

Aprende cómo es tu piel

Hacer un estudio de la piel de la cara para saber cuál es tu tipo, te ayudará a conocer qué cuidados necesita y a mejorar su estado de cara al futuro.

Básicamente, estos son los tipos de piel que tenemos, para que puedas determinar cuál es la tuya y comenzar ya a cuidarla cómo requiere:

Piel seca

Aunque es difícil que sufra de acné, tiene la pega de que las arrugas aparecerán antes y al tacto es más áspera, dada su incapacidad de retener agua. Necesita por tanto cremas de tipo nutritivo y hacer hincapié en zonas más propensas a sufrir antes el envejecimiento, como el contorno de ojos y labios.

En un grado superior, la piel seca deshidratada se ve opaca, pálida, con escamas y tendencia a agrietarse.

Además, son pieles más sensibles a las quemaduras solares y se ‘pelan’ fácilmente por una exposición demasiado larga. Por lo que hay que ser más cautelosos si cabe con el astro rey.

La manteca de karité y el aceite de oliva virgen extra ecológico que incluye la crema nutritiva Capriche d’Olive, son dos de los ingredientes más eficaces y naturales para paliar los signos de una piel seca.

Piel grasa

Es más gruesa y por tanto las arrugas tardarán más en salir. Sin embargo, los poros dilatados y visibles, además del acné, son sus principales problemas, sobre todo con los cambios hormonales de la adolescencia. También los puntos negros constituyen otra de sus características.

La hidratación sigue siendo fundamental en este tipo de piel y por supuesto la limpieza diaria, mañana y noche.

Capriche d’Olive crema hidratante de día con compuestos naturales de rápida absorción es una buena opción para que este tipo de piel se mantenga en buenas condiciones.

Piel mixta

Es una mezcla de los dos tipos anteriores y la más común. Tienes que estar atenta a las zonas en las que predomina la sequedad o la parte grasa para aplicar el cuidado necesario. La crema hidratante siempre va a resultar una gran aliada.

Piel sensible

Destaca por presentar rojeces y se irrita con frecuencia. Estos signos se dan sobre todo en nariz y mejillas. Para su cuidado, son eficaces cremas formuladas con agua termal, con la que la piel recobra su equilibrio y consigue un efecto calmante y desensibilizante; y la caléndula, con propiedades reepitelizantes y cicatrizantes además de humectante.

Limpieza, siempre

Una vez determinado tu tipo de piel, comienza a practicar una rutina de belleza facial diaria. Y, a los 25 años, esa rutina facial empieza sin duda por la limpieza.

Aunque a esta edad las arrugas no son todavía un problema, si presenta algunos inconvenientes incómodos como exceso de brillos o acné.

Y en todo esto, aunque ya lo sepas, la limpieza tiene mucho que ver. Y más si vives en una ciudad con altos niveles de contaminación, tu piel transpira mucho, tiene tendencia a estar grasa o muestra acné.

Dada la importancia de la limpieza facial en el cuidado de la piel a los 25 años, nos detendremos en este punto para que seas consciente de todo esto:

Evita jabones agresivos

Aunque todavía tengas restos de acné o molestos granitos no uses jabones agresivos que desequilibren la acidez natural de la capa que protege la piel.

Toallitas

Tampoco son recomendables a esta edad las toallitas desmaquilladoras. Si tienes algún granito arrastras esa suciedad por el resto de la cara, formando más impurezas.

Leche+tónico, mejor

Te recomendamos que utilices para desmaquillarte el clásico de leche limpiadora + tónico. Respetan el equilibrio natural de la piel y si están formulados con ingredientes naturales que calman y relajan la piel como los de Capriche d’Olive, tanto mejor.

El tónico no es un complemento más

Además de retirar con eficacia los restos de la leche limpiadora, el tónico facial también recupera la capa hidrolipídica de la piel, lo que contribuye a que ésta no se deshidrate.

Toalla limpia

Por las mañanas, después de unas abluciones con agua fría, siempre más beneficiosas que con agua tibia y nunca caliente, porque reseca, utiliza siempre una toalla limpia.

Los granos no se tocan

Aunque hayas superado la adolescencia, es muy probable que algún que otro granito vuelva a incomodarte. Y a veces se producen por una limpieza deficiente, así que no olvides lo que hemos comentado antes. Pero, sobre todo, no toques las espinillas. Es muy tentador, pero te arrepentirás. Las marcas perduran y es difícil que desaparezcan. Y si los granos son más que abundantes, visita a un especialista, siempre.

Funda de almohada limpia

Lava las fundas de almohada como mínimo cada semana y mejor cada 3 días. Acumula bacterias, sudoración y más impurezas si no te has desmaquillado bien antes de dormir. Todo esto es suciedad se traslada al rostro y cuello, y puede provocar granitos y acné. Por tanto, una limpieza a tiempo, va a suponer mucho para tu piel.

Exfoliación

Incluimos la exfoliación con un punto importante dentro del capítulo de limpieza, porque elimina suciedad y restos que obstruyen poros. La frecuencia depende de tu tipo de piel. Pero lo mínimo sería una vez al mes, según las recomendaciones de los dermatólogos.

Con la exfoliación, eliminas piel muerta y estimulas la renovación celular, consiguiendo más luminosidad.

Desde luego es muy importante que la exfoliación siempre esté seguida de una hidratación profunda. Ya sea con una mascarilla casera o con una crema hidratante.

Cremas preventivas para los 25 años

Superado el capítulo de limpieza, pasamos a las cremas que cubren las necesidad de una piel joven. Empezamos:

Crema solar todo el año

La crema indispensable para prevenir arrugas a los 25 años sigue siendo la de protección solar, y en esto coinciden todos los especialistas. El factor de protección solar, que siempre debe de ser superior a 15, el de 50 es el más recomendable, protege de los rayos UVA, principales responsables de los signos de envejecimiento que muestra la piel, y de los UVB que provocan quemaduras.

Por tanto, debes aplicarte la crema de protección solar todos los días del año, y después de tu crema hidratante, cuando salgas a la calle. Es la principal necesidad de una piel joven y la mejor prevención para retrasar la aparición de arrugas, no lo olvides.

Hidratación diaria

Sin duda, la hidratante es la mejor crema preventiva a los 25 años. Incluso desde los 20 sería bueno utilizar crema hidrante por la mañana, antes de maquillarte, y por la noche con la cara limpia.

Por tanto, las mejores cremas para la cara a los 25 años, según los expertos, son las hidratantes, porque consiguen mantener el nivel óptimo del manto hidrolipídico de la piel. En esta función, los ingredientes naturales de algunas cremas, tienen mucho que aportar. De este modo, la crema hidratante de día Capriche d’Olive contiene aceite de oliva ecológico, el mejor antioxidante natural, aceite de germen de trigo, almendras dulces y de pepita de uva. Estos elementos consiguen mantener la piel hidratada durante todo el día, incluso cuando el ambiente es muy seco. Además es una crema que aporta frescor, se extiende con facilidad y no deja sensación grasa.

En cuanto a las cremas antiedad, no las necesitas. Además, estarás malgastando un producto probablemente más caro, y puede dejarte brillos o irritaciones, debido a su contenido en ingredientes muy potentes, como el ácido retinoico.

Contorno de ojos

A los 25 años también es hora de que comiences a usar contorno de ojos. Lo agradecerás cuando esas primeras líneas de expresión aparezcan más tarde!

La razón es muy simple. La piel alrededor de los ojos contiene menos glándulas sebáceas y, a pesar de ser la que acumula mayor movimiento, llamémosle expresividad, tiene menos flexibilidad porque su nivel de elastina y colágeno es menor. Por tanto hay que tener especial cuidado y aplicar tratamientos específicos en esta zona, desde muy temprano. Hazlo siempre con movimientos suaves de los dedos de dentro hacia fuera del rostro.

Mascarilla

Puedes completar esta hidratación con una mascarilla casera. Aquí tienes unas cuantas que incluyen aceite de oliva, el mejor antioxidante natural.

La buena cara de la embarazada

Si en esta década tienes tu primer embarazo, tu piel también está de enhorabuena. Los cambios hormonales le favorecen y nunca vas a tener el rostro tan luminoso. En algunos casos, pueden salir las típicas manchas de embarazo, pero suelen ser pasajeras. Lo que sí es recomendable para ayudar a este buen momento, viene de la mano de una alimentación saludable y una buena hidratación.

Vida sana para una piel sana

Quién lleva una vida sana, ya tiene mucho ganado para su piel. Aquí los dos pilares básicos a seguir:

A tope de vitamina C

Somos lo que comemos, no tengas ninguna duda. Por tanto vigila la alimentación, y llena tu estómago de frutas, verduras, haciendo especial hincapié en los cítricos que por su contenido en vitamina C contribuyen a la formación de colágeno en la piel y evitan la destrucción celular.

También, las verduras de color verde te van a ayudar. Espinacas, escarolas, aguacate, etc., combinadas con aceite de oliva virgen extra sirven como antioxidantes para proteger tu piel.  

Asimismo, las proteínas son necesarias para renovar estructuras de tejido por su contenido en elastina y colágeno, lo que consigue prevenir el futuro descolgamiento de la piel.

Y, por supuesto, hidratación. Bebe agua en abundancia todos los días.

Duerme bien

Entre los 20 y los 30 años te esperan muchas salidas nocturnas y a veces pocas horas de sueño. Lo que no es recomendable ni para ti, ni para tu piel. Y, aunque tu dermis todavía tiene una capacidad de recuperación rápida, procura no robar tiempo al sueño, porque es garantía de una buena salud, además de que influye enormemente en tu estado de ánimo!

Aún así,  si te levantas con mala cara debido a una noche ‘movidita’, este truco puede ayudarte. Pasa un cubito de agua por la cara para reactivar la microcirculación de la piel. Resultado inmediato! Y este es el resumen del cuidado a los 25 años que deberías poner en práctica para seguir teniendo una piel de seda

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