facebook_pixel
Capriche d’Olive, un verdadero freno natural al envejecimiento de la piel.

Cómo afecta el cloro de la piscina a tu piel

Piscina Cloro

El verano es tiempo de piscina. El calor invita a darnos un chapuzón siempre que podemos. Bien sea en el mar o la piscina, un baño resulta de lo más refrescante cuando el sol aprieta.

Sin embargo, el agua todas las piscinas y sobre todo las públicas, requieren de una serie de tratamientos químicos imprescindibles para su correcto mantenimiento.

Y esto es lo que afecta, y no precisamente bien, a  la salud nuestra piel, pelo, ojos, etc. Como sabemos el producto químico más común y empleado en la piscina es el cloro. Desinfecta el agua de la piscina y evita que sea un nido de gérmenes, por lo que su empleo se hace necesario.

Para evitar los daños secundarios que ocasiona en los bañistas, cada vez se investiga y emplean más otras variantes más ecológicas y saludables, pero a día de hoy, sigue siendo el producto químico más utilizado para mantener limpia el agua de la piscina.

Vamos a conocer los efectos que el cloro provoca en la piel y por extensión a otras partes del cuerpo

Cómo afecta el cloro de la piscina a la piel

Según dicen los expertos en dermatología, empleado en las dosis adecuadas el cloro de las piscinas no tiene por qué causar daños en la piel, a no ser qué se trate de una piel especialmente sensible o que sufra de algún tipo de patología como dermatitis, psoriasis, etc.

El problema suele venir cuando el cloro se encuentra en dosis elevadas, lo que puede provocar sequedad e irritación no sólo en la piel, también en los ojos. Esto ocurre porque la capa grasa que protege la piel se deteriora en contacto con el cloro, desencadenando sequedad.

Estos síntomas se agudizan porque nuestro cuerpo entra en contacto con una temperatura y ph del agua que no coincide con el de nuestra piel. Esta tiene un pH de 5,5, mientras que el del agua se sitúa en 7, lo que ya causa reseco.

El pH es uno de los elementos que la piel utilizar para crear su barrera protectora. Cuando esta se sitúa en un pH 7, se considera de factor alcalino, lo que significa que pierde agua, se deshidrata y pueden aparecer enfermedades como la dermatitis atópica.

Este tipo de pieles más sensibles, al padecer una alteración en su barrera epidérmica,  facilitan aún más la penetración de sustancias externas como el cloro, lo que agrava estos problemas de salud. Y, más, si nos bañamos de forma prolongada.

Otra de las partes del cuerpo que más se ve dañada por la presencia excesiva de cloro es el cabello. La queratina del mismo y los ácidos grasos que rodean y protegen la hebra capilar se ven dañados por el cloro. Esto produce un pelo más reseco y quebradizo. En casos más extremos se produce una descamación del cuero cabelludo, generando caspa y a veces caída del cabello.

En algunas ocasiones, también habrás podido comprobar como algunos cabellos se vuelven de tono verdoso después de bañarse en la piscina. Este ‘pelo verde’ se produce sobre todo en el rubio, teñido o decolorado por efecto del sulfato de cobre, una sustancia azul, que se echa en las piscinas como fungicida. El resultado es amarillo+azul=cabello verde.  Además, todos estos daños en el cabello pueden verse acentuados con la exposición al sol.

Cómo proteger la piel del cloro de la piscina y algo más

Después de conocer los efectos del cloro sobre nuestra piel y otras partes del cuerpo, los dermatólogos señalan algunos consejos a tener en cuenta, a modo de prevención y protección:

  • Hay que darse una buena ducha antes de meterte en la piscina. Esto evitará que perfumes, desodorante, cremas e incluso sudor reaccionen al contacto con el cloro, causando más irritación. Nuestra piel y pelo actúan como una esponja absorbiendo estas sustancias. Con la ducha podemos evitar estos efectos. Después de cada baño, vuelve a ducharte para eliminar el agua de la piscina clorado que cubre tu piel.
  • Protector solar. Tras la ducha es necesario aplicar protector solar siempre. Aunque son resistentes al agua, pueden perder eficacia.

  • Nada de pis, ni escupir. Si bien resulta obvio que en la piscina no se hace pis ni se escupe, es importante recordárselo sobre todo a los niños. La saliva y la orina reaccionan químicamente con el cloro produciendo más irritación en los ojos, nariz y garganta de los bañistas.
  • Gafas de piscinas y tapones para los oídos. La irritación de los ojos tan típica después de bañarse en la piscina se evita fácilmente con el uso de gafas. Por supuesto, las lentillas hay que retirarlas antes de darse un baño, ya que pueden llenarse de gérmenes, hongos, etc. También, los tapones son un buen remedio para impedir que el agua entre a través del conducto auditivo, cause infecciones y otros problemas de salud.
  • Fuera bañador húmedo. Es importante no permanecer mucho tiempo con un bañador húmedo, porque pueden provocar la aparición de hongos. Otro buen consejo consiste en aclarar el bañador con el agua del grifo, después de un día en la piscina, para eliminar restos de sustancias químicas y de posibles gérmenes que  aumentar las posibilidades de causar infecciones e irritaciones, dañinas para la salud.
  • Usa gorro para proteger mejor tu cabello de los efectos del cloro.
  • Piscinas al aire libre. Si puedes, práctica la natación en piscinas al aire libre, es difícil en invierno, pero sigue este consejo en la medida en la que sea posible en verano, por sus cualidades saludables. La ausencia de ventilación en las piscinas cubiertas hace que el cloro y otras sustancias químicas se mantengan en suspensión en la superficie del agua, por lo que sus efectos provocan más casos de problemas de salud en la piel, intestinales y respiratorios.
  • Es importante mantener una buena hidratación, de manera especial en verano cuando el cuerpo pierde más líquidos por el calor, bebiendo al menos 2L de agua al día. Una piel deshidratada la hace más sensible a las agresiones externas como el sol o el cloro.

Cómo cuidar la piel después del baño en la piscina

Una vez en casa, es importante seguir los consejos que dictan los dermatólogos para evitar los daños producidos en la piel, por las consecuencias del cloro y otras sustancias químicas que se encuentran en el agua de la piscina.

Aquí os dejamos los más destacados:

  • Darse una buena ducha con un jabón neutro y suave que ayude a eliminar restos de cloro de tu piel así como otras impurezas que contiene el agua de la piscina.

  • Aplica una crema hidratante que regenere y nutra tu epidermis en profundidad. Escoge una crema indicada para tu tipo de piel o sino la que esté formulada para todos los tipos.

El consejo de los dermatólogos es aplicar la crema corporal con la piel húmeda porque logra una mejor penetración e hidratación. Haciendo especial hincapié en zonas como rodillas y codos, para evitar la aspereza. Y mantener esta rutina de forma diaria.

  • Utilizar exfoliantes para rostro y cuerpo que limpien tu piel de impurezas del cloro y células muertas, es una buena rutina de belleza, pero cuida que no sean productos agresivos que puedan irritar y dejar desprotegida la epidermis.
  • Si notas que te han salido manchas o cualquier otra reacción en la cara o en el cuerpo, acude al dermatólogo para que te aporte una solución especial. Lo más recomendable es evitar el contacto con el cloro del agua de la piscina.
  • Protege el cabello de la agresión del cloro y también de la exposición solar con mascarillas y champús que le ayuden a fortalecerse e hidratarse.

Cremas para proteger la piel del cloro de la piscina

Para resguardar nuestra piel del cloro de la piscina así como de otros productos químicos que puedan dañarla, es importante que elijas cremas hidratantes y nutritivas que contengan ingredientes que contribuyan a combatir y evitar estas agresiones.

Estos son los más recomendables:

  • Aceite de oliva ecológico. Es un antioxidante natural que restaura la función fotoprotectora de la piel, por lo que aumenta su tolerancia al sol. Es emoliente, suavizante, emulsionante y refrescante.
  • Células madre vegetales. Consiguen aumentar la síntesis de colágeno, de modo que la piel se muestra más suave y sedosa, al mismo tiempo que recupera su capacidad elástica.
  • Agua termal. Posee un efecto calmante y desensibilizante, frente a posibles agresiones externas que afectan a la piel.
  • Manteca de Karité. Es un gran regenerador celular que hidrata y nutre la piel, por lo que resulta muy efectivo frente al reseco provocado por el cloro. Además, actúa como protector frente a las radiaciones solares UVB y UVA.
  • El colágeno marino en la crema corporal mejora la elasticidad, aumenta la capacidad de retención de humedad de nuestra piel y disminuye la irritación y agrietamiento provocado por detergentes u otras sustancias químicas como el cloro.
  • Las cremas de cara con base oleaginosa como el aceite de germen de trigo, almendras dulces y pepitas de uva, proporcionan una gran dosis de nutrición e hidratación. Gracias a su contenido en ácidos grasos insaturados, favorecen la mejor regulación de la fase lipídica del manto cutáneo, que se ve afectada por la acción del cloro de la piscina.

También poseen un carácter antioxidante para evitar la aparición de arrugas provocada por la sequedad de la piel, en contacto con el agua de la piscina y otros productos químicos antibacterianos.

Dermatitis por el cloro de la piscina

Un capítulo especial merecen las pieles que experimentan dermatitis por el cloro o bien ya poseen una dolencia específica como las atópicas, que todavía pueden agravase más por esta sustancia químicas y otras empleadas para la desinfección y mantenimiento del agua de la piscina.

La dermatitis atópica consiste en una alteración de la barrera de protección de la epidermis que provoca pérdida de agua con la consiguiente sequedad y exposición más directa a las agresiones externas, lo que causa irritaciones, eccemas, picor, etc.

También las personas con psoriasis pueden experimentar un empeoramiento con el agua de la piscina, provocándoles sequedad y por tanto irritación.

Para evitar estos daños, sobre todo en los niños, los dermatólogos recomiendan utilizar cremas barrera que forman una película grasa que protege la piel del cloro y otros agentes químicos del agua de la piscina.

Estas cremas barrera suelen están formuladas con avena, cobre y zinc, por sus propiedades calmantes y reparadoras.

Pero, sin duda, el consejo más recomendable ante estas patologías es acudir a un dermatólogo para que nos recomiende el mejor tratamiento a seguir.

También te puede interesar:

Cómo combatir la piel seca en verano

Cómo cuidar la piel después de tomar el sol

Uso de cookies

Este sitio web utiliza fragmentos de código para que usted tenga mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de estos archivos y la aceptación de nuestra política, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies