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Capriche d’Olive, un verdadero freno natural al envejecimiento de la piel.

Cómo combatir la piel seca en verano

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Si tienes la piel seca, el verano no te favorece. Factores como la exposición al sol, el aire seco y la falta de hidratación pueden agravar el problema.

Pero, ¿por qué se produce la piel seca? De forma natural, la piel produce sustancias que absorben el agua, y si la epidermis digamos que no ‘funciona bien’ pierde esta capacidad de absorción.

De esta manera, la piel va eliminando los lípidos que se encuentran en la superficie y cuya función es impedir la evaporación del agua.

Eliminada esta barrera, la humedad se pierde de forma más acelerada, dejando la piel seca. Si no ponemos freno a esta situación, esta humedad se va perdiendo, como en un efecto dominó, en las diferentes capas epidérmicas, pasando de piel seca a muy seca.

Como resultado, obtenemos una piel con pérdida de los principales factores que le confieren su belleza y salud y que incluso puede sufrir un envejecimiento prematuro.

La piel queda ausente de brillo, tersura y elasticidad. Ya no está suave. Además, se vuelve más frágil y sensible, reaccionando con rojeces e irritaciones a elementos que antes no la dañaban, ya sean productos cosméticos, alimentación, u otros de tipo medioambiental.

Lo cierto es que cualquier tipo de piel, incluso la de tendencia grasa o la piel mixta, puede padecer en algún momento falta de hidratación o sequedad, por lo que hay estar atentos a sus primeros síntomas, para poderlos evitar.

Características de la piel deshidratada

La hidratación de la piel está relacionada con el equilibrio del agua en el cuerpo. Cuando nos deshidratamos eliminamos también la humedad que protege la piel.

Los síntomas de una piel deshidratad son muy claros:

  • Rugosidad y tirantez. En primer lugar aparece cierta rugosidad y tirantez. La tirantez está relacionada con la pérdida de elasticidad que experimenta la piel por la falta de agua. De manera que pierde la capacidad de volver  a su estado normal, cuando tiramos de ella, lo que indica una posible falta de salud. Una forma de observar el mayor o menor grado de deshidratación es tirar de la piel en la zona posterior de la mano o en el abdomen. En el caso de que la piel no vuelva de forma inmediata a su posición el grado de deshidratación puede ser de moderado a severo.
  • Descamación y picores. Conforme la deshidratación va avanzando, los síntomas lo hacen en la misma medida, dando lugar a la descamación de la piel y los picores. La picazón es uno de los problemas más característicos de la piel seca y puede verse acompañada de un velo blanquecino. Los dermatólogos recomiendan no rascarse para evitar heridas e infecciones. En su lugar, es recomendable aplicar paños fríos y húmedos para aliviar la zona. Estas señales se agudizan en ciertas zonas del cuerpo como manos, pies, codos, rodillas, donde hay menor índice de glándulas sebáceas. En la cara, la piel seca se da sobre todo en mejillas y en el contorno de los ojos. Además, de la tirantez que ocasiona, da un aspecto envejecido con mayor propensión de aparición de arrugas y de aumentar su profundidad.
  • Patologías. La piel seca puede llegar a ser una patología. Generalmente estas enfermedades que afectan a la salud tienen un alto componente genético que induce a las personas a padecer piel seca. La Xerosis  es la denominación médica de este tipo de piel. También la queratosis, dermatitis atópica y la psoriasis tienen su relación con la sequedad y pueden presentar problemas añadidos como inflamación de zonas concretas y picores muy intensos.

Las causas de la piel deshidratada

Una vez reconocidos los síntomas, vayamos con las causas que pueden ocasionar una piel seca o deshidratada, aunque no se puede decir que sean problemas similares.

Factores típicos del verano como el sol, el calor, el aire seco y la falta de humedad, suelen ser algunos de los condicionantes suficientes para provocar la piel seca.

  • El sol. La piel seca sufre más la exposición a los rayos solares. La radiación ultravioleta UV, producte fotoenvejecimiento y pérdida de hidratación. Por eso es aconsejable no estar más de 30 minutos al día tomando el sol y desde luego utilizar siempre por todo el cuerpo un protector solar de índice no inferior a 50. Y evitar las horas de mayor radiación, entre las 12 y las 16 horas.
  • Elementos medioambientales adversos como el exceso de calor y el aire seco propios del verano, provocan deshidratación y piel seca. Por eso, intenta alejarte de este tipo de corrientes. En invierno, el frío intenso y el aire también pueden ser causantes de este tipo de piel.  Además, debes vigilar los cambios estacionales, porque la piel puede empeorar en estas épocas.
  • El tabaco es malo para todo, incluida la piel. Fumar reseca la piel, un problema más. La nicotina provoca la reducción del flujo sanguíneo, la piel se seca y como resultado envejece antes de tiempo, restándole belleza. Consejo: debes dejar de fumar ya!
  • Baños largos y calientes. Permanecer demasiado tiempo sumergida en agua caliente no es beneficioso para la piel porque se eliminan los lípidos de las capas superficiales que la protegen. En su lugar, es más que suficiente la ducha rápida de cada día. Del mismo modo, el lavado continuo de las manos provoca la sequedad de las mismas. Por eso es importante que las protejas con guantes durante las tareas de limpieza.
  • Productos irritantes. Aleja tu piel de productos cosméticos, incluidas las cremas solares, que contengan ingredientes que la puedan irritar, como colorantes y perfumes.
  • Cambios hormonales. Cuando nuestro cuerpo sufre alteraciones hormonales debidas por ejemplo al embarazo y menopausia, pueden provocar que la piel pierda el nivel suficiente de humedad natural y que se seque. La edad también es un factor que causa una posible deshidratación en la piel. Por su puesto una mala alimentación con falta de nutrientes, ácidos grasos, vitaminas y agua a diario contribuyen a la sequedad de la piel.
  • Medicación. Utilizar algunos medicamentos y tratamientos de mayor agresividad como la radioterapia, quimioterapia o diálisis, tienen efectos secundarios entre los que se cuentan la deshidratación y por tanto la piel seca.

Piel grasa deshidratada

La piel grasa no está libre de padecer deshidratación.  Precisamente hay que tener cuidado porque es uno de los peligros que corre por el exceso de limpieza con jabones agresivos para retirar el maquillaje o productos astringentes muy fuertes.

Ante esto, la respuesta de la piel es justo la contraria a la que buscamos. La función del sebo es proteger la piel de la sequedad y cuando detecta este reseco produce más cantidad y el problema crece.

Así, se produce una piel grasa deshidratada , en la que también puede aparecer descamación  en algunas partes de la cara, como el nacimiento de las cejas o las aletas de la nariz.

Para evitar esto se debe aplicar en la cara cremas hidratantes, nutritivas y leches limpiadoras específicas para pieles grasas o pieles mixtas. Productos de texturas ligeras, fácil absorción y con ingredientes seborreguladores y matificantes. Y, en caso de que el problema persista es mejor acudir siempre a un dermatólogo para que nos muestre las pautas y productos más indicados a emplear.

Tratamiento para piel deshidratada

Para contrarrestar todos estos factores propios del verano que afectan a nuestra piel, sea del tipo que sea, y que la pueden volver seca o deshidratada, debes poner en práctica cada día los siguientes consejos que constituyen todo un tratamiento para la piel deshidratada:

  • Ambiente húmedo. Es importante mantener un nivel de humedad óptimo. Los ambientes muy secos, demasiado calientes y el aire acondicionado producen sequedad en la piel. Así que ten cuidado y hazte con humidificadores que ayudarán mejor a mantener la hidratación natural de la piel y evitar su sequedad. Y esto es importante mantenerlo a diario tanto en invierno como en verano.
  • Duchas después de la piscina o la playa. Los baños continuos en la playa o en la piscina tan característicos del verano resecan la piel del cuerpo. Date una buena ducha después de cada baño y al llegar a casa utiliza siempre esponjas suaves y jabones neutros, los menos agresivos.

 

  • Agua. Bebe entre 1,5 L o 2L de agua al día. Mantén esta buena costumbre todavía con más hincapié en verano, cuando tu organismo más lo necesita, por la pérdida de líquidos. También puedes optar por hidratantes zumos naturales de frutas, infusiones, smoothies… Todo ello te ayudará a prevenir la piel seca.
  • Alimentación ricos en agua y sales minerales. En verano es importante que incluyas en tu dieta alimentos con un mayor índice de agua y sales minerales que ayudan a reponer líquidos, mantener hidratado tu organismo y, en consecuencia, favorecen una piel saludable. Así que, este verano apúntate a los más naturales como hortalizas y frutas de temporada entre las que puedes elegir la lechuga, tomate, zanahoria y pepino, sandía, melón, uvas, etc.

Cremas para pieles secas y deshidratadas

 

Además de seguir estos consejos, es muy importante que adoptes una rutina diaria de belleza con cremas y productos cosméticos que aporten todos esos principios activos que necesita una piel seca y deshidratada, para mantenerse saludable.

  • Hidrata y nutre tu piel. Este hábito diario se hace todavía más imprescindible después de un día de verano en la playa o en la piscina. Cuando llegues a casa, y tras una buena ducha, extiende sobre la piel una buena crema hidratante por todo el cuerpo. Cuida especialmente la piel de la cara, siguiendo este orden de aplicación de productos: serum, contorno de ojos y crema hidratante o nutritiva antiedad según sea de día o de noche. También, aplícate mascarillas de forma semanal.
  • Tratamientos Sin. Ten cuidado en utilizar tratamientos cosméticos y de maquillaje que no dañen tu piel seca. Para ello evita siempre los que contengan alcohol, aromas o colorantes artificiales. Y, por supuesto, en el caso de que notes la piel tirante no utilices exfoliante, porque la irritará más, antes es necesaria una correcta hidratación y nutrición.
  • Tratamientos para piel deshidratada con. Por el contrario, busca mejor tratamientos de belleza como cremas, mascarillas y leches limpiadoras que contengan ingredientes hidratantes que ayuden a la regeneración de la piel seca.

Estos son algunos de los ingredientes  y además muy naturales que más conviene que incluyan tus cremas de día y de noche:

  • Acido hialurónico. (Enlace al artículo) Aporta grandes dosis de hidratación a la piel, dándole un aspecto mucho más terso y suave, al rellenar las pequeñas arrugas y líneas de expresión de la cara, propias de la edad. Mejora la piel seca porque reduce la descamación y le devuelve flexibilidad.
  • Manteca de karité. Es un regenerador celular natural que previene del envejecimiento de la piel del cuerpo y del rostro. Tiene un gran poder de hidratación por supuesto de nutrición, además de propiedades que suavizan y reestructuran la piel. También, contribuye a proteger la piel de los rayos solares UVB y UVA.
  • Aceite de oliva. Es uno de los grandes emolientes naturales. Hidrata y regenera la piel. En la crema actúa como un potente antioxidante y ayuda a la piel a restaurar su función fotoprotectora. A lo que suma su efecto suavizante, emulsionante y refrescante. La piel que sufre sequedad se beneficia enormemente de las cremas ricas en aceite, resaltando su belleza.
  • Extractos de plantas como la Euterpe Oleracea, un antioxidante y protector para la piel,  con funciones nutritivas y reparadoras; y la Rheum Rhaponticum, que al incluirse en la formulación de la crema estimula mejor los mecanismos internos de hidratación propios de la piel para que ésta recobre un aspecto terso y luminoso.

Y recuerda, ¡Este verano no dejes de tener en cuenta estos consejos para mantener la salud de tu piel!

 

 

 

 

 

 

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